lunes, 24 de septiembre de 2007

con cable

durante dos años y un mes no tuve cable. no lo sufría particularmente, no lamenté tener que propocionarme mis propias películas en soportes tangibles ni mejoré mi lectura antes de dormir, mi vida sin cable no fue redicalmente distinta a la de antes y sobre después, después veremos.
Las razones: economía y fobia. baja tolerancia a personas con borcegos que cual tromba se asoman a la ventana para comunicarse a los gritos con su par que está en la terraza y marcar la pared blanca con los guantes con grip que no paran de acumular mugre. además de eso, coodinar un horario y esperar.
sin embargo el sábado casi sin mucha consciencia lo superé, y hasta negocié que se fueran y volvieran en un rato por favor y con cara de buena, y de que de verdad necesitaba que el cablecito negro emane calidad de imagen.
cuando el menos simpático de los instaladores, sin pedir permiso le sacó la antenita a la tele del cuarto y me la entregó en la mano diciendo "esta no la vas a necesitar más" me debo haber reido de pensar en un oculista que después de operar a su paciente le saca una venda y le tira los lentes a la basura o algo así.
Se fueron, limpié obviamente y esa tarde nomás agarré una maratón de los simpson semi eterna.

1 comentario:

Mr. John Steed dijo...

HOLLA!

Muchas gracias por el enlace. Un placer.


Saludos,

Mr. John Steed.